domingo, 27 de abril de 2008

ARTE Y ARQUITECTURA AZTECA




Seguramente, estas dos expresiones debieron ser en los aztecas mucho más de lo que hoy se conoce, pero la fiebre por el oro de los españoles, la brutal guerra de conquista y la extirpación de las idolatrías por parte del catolicismo, arrasaron con buena parte del patrimonio cultural de esta civilización.
El estilo azteca en el arte y la arquitectura estaba determinado por la inspiración religiosa. Así, por ejemplo, en lo que respecta a la arquitectura -que solo se conoce por los restos que han sobrevivido-, sus edificaciones más representativas son los templos-pirámides. Estos, que siguieron las tradiciones constructivas de los mayas, mostraban una estructura escalonada, con un templo o conjunto de templos en su cima truncada (no en punta como las egipcias). En cuanto a sus ciudades, se conocen algunas características de la más importante, Tenochtitlán. Así, según cronistas españoles y los restos encontrados de su Templo Mayor, se sabe que constaba de grandes avenidas, canales navegables, chinampas (ver infografía), un gran mercado, varios barrios y altas pirámides. Esta habría sido posiblemente la mayor ciudad del mundo en su época.
Los aztecas fueron hábiles escultores y en sus obras plasmaban el simbolismo religioso, como la "Coatlicue" (de 2,5 metros de alto) y la "Piedra del sol" (calendario azteca en bajorrelieve) o naturalistas (animales, tales como saltamontes, coyotes, etc.).
Como artesanos, los aztecas también se destacaron en la orfebrería (joyas y máscaras), los tejidos, los mosaicos, el tallado de piedra y la plumería (penachos, trajes y escudos de plumas de aves exóticas). Dentro de la pintura se distingue la de los códices (manuscritos pictográficos hechos sobre piel animal, tela y papel), que eran confeccionados por expertos escribas llamados tlacuiloani.