viernes, 16 de mayo de 2008

ALGUNOS DIOSES AZTECAS


TEZCATLIPOCA, DIOS DE LOS DIOSES

viernes, 2 de mayo de 2008


Hernán Cortés emprendió el viaje hacia Tenochtitlán, flamante capital del imperio.La tropa de Cortés estaba compuesta por:400 españoles y 200 indios, armada de manera tan precaria que en Europa no hubiera conseguido conquistar ni un fortín de tercera mal guarnecido: 16 caballos, 13 mosquetones, 10 cañones de bronce y 4 cañones ligeros. Los aztecas eran un pozo de sorpresas. Pretendían deshacerse de los hombres de Cortés con una trampa. Cavaron pozos ocultos en las calles, en cuyos fondos instalaron estacas afiladas. El plan era que, al pasar la caballería, el arma más temida, cayesen los jinetes en las fosas, desgraciando de paso sus monturas. Neutralizados los caballos, los guerreros de Cholula atacarían al resto y los harían prisioneros, para sacrificarlos en Tenochtitlán.

A Moctezuma no le quedaba elección: o aceptaba a los españoles o sucumbía. Cortés se dispuso a entrar en la capital y culminar su conquista. Tenochtitlán era grandiosa. Los españoles no se habían encontrado en América nada parecido, ni se lo volverían a encontrar. Estaba enclavada en una isla del lago Texcoco. Albergaba no menos de 200.000 habitantes, en una época en la que Sevilla, la ciudad más poblada de España, llegaba rabiando a los 60.000. Sólo el centro ceremonial contaba con 100.000 metros cuadrados de templos y palacios. Sus habitantes se movían por anchas avenidas y una soberbia red de canales, digna de la Venecia barroca. Pues bien, todo eso, el 8 de noviembre de 1519, un hidalgo de Medellín, trotamundos y ambicioso, lo hizo suyo.Moctezuma recibió a Hernán Cortés acongojado. Los teules (dioses) por fin estaban en Tenochtitlán, habían vuelto. Cortés se bajó ceremonioso del caballo, tomó posesión de la ciudad en nombre de Carlos I, otro emperador –que se encontraba a miles de kilómetros, ajeno a todo el cotarro–, y a Moctezuma le puso al cuello un collar de cuentas de vidrio, baratija que, curiosamente, fue más útil para conquistar América que los cañones. Se alojaron en un palacio, el de Axayacátl, rodeados de lujos, viandas y un harén de serviciales mexicas para cada uno. El paraíso en la tierra. Por si las moscas, tomaron a Moctezuma como rehén: después de lo visto, de los aztecas no había quien se fiase. En Tenochtitlán, Alvarado, que no tenía ni la mitad de talento que su jefe, temiendo una rebelión de los aztecas desató una matanza de aristócratas. Hernán Cortés aceleró el paso para regresar y serenar los ánimos, pero ya era tarde. El pueblo, indignado, se concentró frente al palacio, a cuyo balcón salió Moctezuma para calmar a la plebe. Al verle, Cuatemoc, sobrino del tatloani, lanzó una pedrada con tanta fuerza que le descalabró.

AGRICULTURA AZTECA


Chinampas aztecas
Cuando llegaron a la meseta central de México, los aztecas tuvieron que asentarse en las zonas pantanosas del lago de Texcoco. Pudieron superar las dificultades que les suponía disponer de poca tierra firme gracias a la agricultura en chinampas, que eran como huertos o jardines flotantes.

APORTES DE LO AZTECAS




La Piedra del Sol
Este gran disco de piedra de 358 centímetros de diámetro y más de 20 toneladas de peso,
representa el calendario que regía todas las actividades del pueblo azteca.
El calendario Azteca se dividía en dos secciones bien diferenciadas: el calendario civil o náhuatl que duraba 365 días y el calendario místico o maya, dedicado a usos astronómicos el cual duraba 260 días. Esto comportaba que fuesen rotando en ciclos de 52 años, todo ello un poco complicado pero que le vamos a hacer llamado Tonalpohualli, el cual consta de 20 semanas de trece días cada uno, lo curioso es que le puedes pedir el nombre de cualquier día que elijas. Muy bueno.














domingo, 27 de abril de 2008

SOCIEDAD AZTECA


La sociedad azteca
En la época de su instalación en el valle de México, la tribu azteca era una sociedad igualitaria. Sus miembros no reconocían otra autoridad que la de sus sacerdotes.

Pero entre los siglos XIII y XIV se produjo un cambio, debido a la influencia cultural y política que recibieron de sus vecinos y de sus conquistas. Así se desarrolló una sociedad azteca con carácter jerarquizado y complejo.
En la cúspide de esta sociedad se encontraba el emperador o tlatoani, como jefe político y militar. El tlatoani tenía su contraparte, llamado cihuacoatl, un jefe religioso. Ambos eran elegidos por un consejo de ancianos y jefes tribales.
Otro rasgo característico de la sociedad azteca era su división en castas. La casta de los nobles (pipiltin) estaba formada por los miembros de la familia real, los jefes de los calpulli y los jefes militares. La nobleza ocupaba un lugar de privilegio, muy alejado del que gozaban los macehualtin, que eran los labradores, comerciantes y artesanos englobados en los calpullis, que eran unidades sociales formadas por un grupo de familias.
Más abajo en la escala social se encontraban los siervos (mayeques), que trabajaban en las tierras estatales o de la nobleza. También estaban los esclavos (tlatlacotin), que se empleaban como fuerza de trabajo o eran reservados para los sacrificios religiosos.

ECONOMIA AZTECA



La economía azteca
Las principales actividades económicas de los aztecas eran la agricultura y el comercio.
Una de las mayores peculiaridades desarrolladas por los mexicas, en el ámbito agrícola, fueron los cultivos en las chinampas, verdaderas islas flotantes en el gran lago mexicano, hechas con cañas, ramas y barro.
A través de las chinampas, los aztecas consiguieron ganarle espacio al lago, lograr grandes rendimientos en sus cultivos y evitar el agotamiento de los suelos. Los cultivos básicos de los aztecas eran el maíz, el frijol, la calabaza y el ají.
El crecimiento de la población en el valle de México, que sumaba alrededor de un millón y medio de habitantes en 1519, fue uno de los factores que impulsó a los mexicas a conquistar otras regiones y a comerciar con pueblos vecinos. Los productos más demandados por ellos eran: el cacao, la vainilla, el algodón, el caucho, la miel, las plumas, los metales y las piedras preciosas.
Todas las ciudades aztecas, y Tenochtitlán en particular, contaban con un mercado de gran movimiento, donde se reunían millares de personas. Se desconocía la moneda y se efectuaba el trueque de los diversos productos. Para facilitar los canjes, se saldaban los restos de una cuenta con semillas de cacao.
Las caravanas comerciales y los mercados en cada ciudad eran controlados por la poderosa clase de mercaderes llamada pochtecas.

ORGANIZACION POLITICA DE LOS AZTECAS

La base de la sociedad Azteca era la familia, de carácter patriarcal y generalmente monogámica, aunque se permitía la poligamia. El grupo familiar podía reducirse a la pareja de cónyuges y la progenie , o construir formas de familia extensa constituidas por los padres y las familias de los hijos.
Un grupo de varias familias componía el calpulli, unidad social compleja que se encargaba de funciones muy diversas.
Un consejo formado por los cabezas de familia elegía al jefe del calpulli, que debía pertenecer a un linaje determinado. Cada familia perteneciente a un calpulli recibía un usufructo una parte de las tierras comunales la cual volvía al calpulli si dejaba de cultivarse.
A veces varios calpulli se hallaban unidos en barrios y solían estar especializados en alguna actividad artesanal o profesional. Uno de los rasgos más característicos de la sociedad Azteca era su división en castas. La nobleza estaba formada por los miembros de la familia real, los jefes de los calpulli , los jefes militares y los plebeyos, y era el grupo que poseía los mayores privilegios.
Comerciantes, algunos vendían sus productos en la ciudad; otros comerciaban fuera de tenochtitlan y eran, a la vez embajadores y espías. Gozaban de algunos privilegios, según sus riquezas y los servicios que brindaran.
Plebeyos, esta clase social estaba compuesta por campesinos y artesanos, los cuales debían pagar tributos al estado.
También había esclavos, los cuales empleaban como fuerza de trabajo o se reservaban para los sacrificios religiosos, que no gozaban de ningún tipo de privilegio.
La confederación estaba organizada al pago de tributos y la contribución militar por parte de los estados sometidos. No obstante, el imperio intento conseguir una mayor integración política entre sus 38 pcias.